sábado, 17 de noviembre de 2012

Michoacán: Ex alcaldesa de Tiquicheo la mujer hallada muerta en Cuitzeo (Video)

La mujer que fue encontrada sin vida y tirada en un predio del municipio de Cuitzeo la mañana del jueves anterior, fue identificada como la ex presidenta municipal de Tiquicheo.

María Santos Gorrostieta Salazar, ya había sufrido dos ataques de sujetos desconocidos fuertemente armados el 15 de octubre del 2009 y el 22 de enero del 20010, sin embargo, sólo había resultado lesionada, no así su esposo José Sánchez quien cayó abatido a tiros por las balas durante el primer atentado cuando acompañaba a su mujer.

Gorrostieta Salazar presidió el gobierno municipal de Tiquicheo en el periodo del 2008 al 20012, sin embargo, poco antes de concluir su mandato había solicitado una licencia con la finalidad de postularse para diputada pero, al no lograr su objetivo de nueva cuenta regresó a la alcaldía.

Alrededor de las 08:00 horas del pasado jueves, en los momentos en que algunos pobladores de la comunidad de San Juan Tararameo, municipio de Cuitzeo, se dirigían a realizar sus labores cotidianas del campo, descubrieron sobre el predio conocido como El Chupadero, entre la maleza, el cuerpo sin vida de una mujer que hasta este viernes al filo de las 20:00 horas se encontraba en calidad de desconocida.

Fue poco después de las 21:00 horas, cuando sus familiares se dieron cita ante las autoridades de la Procuraduría General de Justicia de Michoacán, para llevar a cabo la identificación legal, trascendiendo que la infortunada ex alcaldesa presentaba heridas de arma blanca en la región occipital y excoriaciones e ambas rodillas.

Hasta el momento se desconocen las causas del crimen así como la identidad de los ejecutores, por lo que las autoridades de la Procuraduría de Justicia dieron inicio a las pesquisas tendientes al total esclarecimiento del caso.



Ya investigan
              
La Procuraduría General de Justicia en Michoacán (PGJE), confirmó el lamentable fallecimiento de la ex alcaldesa de Tiquicheo, Ma. Santos Gorrostieta Salazar, quien fuera reportada como desaparecida por un familiar, el pasado 14 de noviembre del presente mes y año, ante la Dirección de Antisecuestros y Extorsiones de la propia Institución.

De acuerdo a la versión de desaparición hecha por la persona cercana a la ex presidenta municipal, la última vez que tuvieron contacto con ella fue el reciente lunes 12 de noviembre, por lo que presentaron la denuncia correspondiente dos días después.

Familiares de la ex edil, se presentaron la tarde de este viernes al Servicio Médico Forense (SEMEFO), para reconocer a una persona que había sido encontrada sin vida en una brecha de San Juan Tararameo, del municipio de Cuitzeo, y que aún estaba en calidad de desconocida; para confirmar así, que efectivamente se trataba de quien en vida respondió al nombre de Ma. Santos Gorrostieta Salazar.

En ese sentido, es importante señalar que luego del levantamiento del cadáver y una vez realizada la necropsia de ley, se determinó que Gorrostieta Salazar, murió a consecuencia de un traumatismo craneoncefálico severo.

Ante ello, la Procuraduría General de Justicia, realiza las actuaciones que corresponden a su competencia para el esclarecimiento del caso, dentro de la averiguación previa número 296/2012-UC, por el delito de homicidio, en agravio de la exalcaldesa.


Esta vez no la libró

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) identificó a la mujer que fue localizada en la brecha de El Chupadero, en el municipio de Cuitzeo y confirmó que se trata de la ex alcaldesa de Tiquicheo, María Santos Gorrostieta Salazar.
Una fuente de la PGJE refirió que la mujer llevaba dos días desaparecida y fue hasta el jueves cuando se localizó su cuerpo golpeado y torturado en la comunidad de San Juan Benito Juárez.
En otras o tres ocasiones fue atacada por grupos armados, inclusive en uno de ellos murió su primer esposo José Sánchez Chávez.
El jueves pasado se reportó el hallazgo de una mujer tirada sobre un camino y al llegar al sitio en mención confirmaron que la víctima presentó golpes en la cara y la cabeza y por la rigidez de su cuerpo se presume que tenía al menos 12 horas de fallecida.
En las primeras diligencias del caso se confirmó que la mujer tuvo las manos atadas, pues presentó marcas en las muñecas y en ambas rodillas presentó moretones con raspones y el vestido traía huellas de haber sido quemado a la altura del pecho derecho y el vientre.
El agente del Ministerio Público integró la averiguación previa penal 295/2012-UC, por el delito de homicidio en contra de quien resulte responsable.

Cronología
El 23 de enero de 2010 la alcaldesa de Tiquicheo fue atacada en Ciudad Altamirano Guerrero, cuando se dirigía a un evento en el ayuntamiento, por un comando armado, con armas largas.
En el atentado resultaron heridos una reportera, su encargado de prensa y su hermano.
El 16 de octubre de 2009, la política fue atacada en compañía de su marido, José Sánchez Chávez, cuando se encontraba en el Limón de Papatzindán. Sánchez Chávez, pereció ese día por heridas de disparos de escopeta, Gorroztieta Salazar, sobrevivió pero tuvo que ser hospitalizada en Morelia.
20 de enero José Sánchez Chávez, esposo de la alcaldesa fue atacado por un comando armado, pero pudo escapar de ellos con vida.

Más
El cadáver de la ex alcaldesa de Tiquicheo, María Santos Gorrostieta Salazar, fue hallado la madrugada del jueves en un predio del municipio de Cuitzeo, pero hasta hoy fue identificada por sus familiares.
De acuerdo con reportes de fuentes policiales, la madrugada de ayer, vecinos del lugar conocido como El Chupadero del citado municipio, reportaron la localización del cuerpo de una mujer, de aproximadamente 30 años de edad, tez blanca, 1.55 metros de estatura, complexión delgada.
Al momento de la localización, la fémina portaba un vestido con franjas de color café, guinda, rosa y blanco, además de un saco de poliéster negro y en su cuello tenía un reboso color gris y tenía una cicatriz en la mano.
La mujer tenía huellas de haber sido atada de manos y aparentemente con un golpe en la nuca.
Fue hasta esta tarde que la persona fue identificada como María Santos Gorrostieta Salazar, quien fue alcaldesa del municipio de Tiquicheo en el trienio 2008-2011.
Santos Gorrostieta había sobrevivido ya a dos ataques en su contra, el primero de ellos el 15 de octubre de 2009, cuando viajaba con su marido hacia un rancho de su propiedad, a bordo de una camioneta.
En esa ocasión, el esposo de la ex presidenta municipal, José Sánchez, murió en el atentado.
La segunda embocada que sufrió fue el 22 de enero de 2010, cuando la entonces alcaldesa se trasladaba en un vehículo oficial y fue tiroteada desde otro vehículo en movimiento. En ambos resultó gravemente herida.
María Santos fue electa por el PRI, instituto político al cual renunció y posteriormente se afilió al PRD.

Dos versiones de sus últimas horas
A pesar de que su vida pendía de un hilo luego de sobrevivir a dos atentados previos en 2009 y 2010, en el primero de los cuales perdió la vida su esposo, María Santos Gorrostieta Salazar continuó con su vida normal después de terminar su encargo como alcaldesa del municipio de Tiquicheo, Michoacán.
Se alejó de la política, volvió a casarse y estaba dedicada de lleno al cuidado de sus hijos.
Los momentos aciagos que vivió y que dejaron huellas imborrables en su cuerpo –varias cicatrices producto de las operaciones a la que fue sometida para extraerle las balas– parecían haber quedado atrás, enterrados en el pasado.
Sin embargo, la semana pasada Gorrostieta Salazar fue víctima de otro atentado, el tercero y definitivo.
El lunes 12 fue secuestrada y su cuerpo fue encontrado tres días después, el jueves 15, sin vida. Esta vez la muerte llegó, no por disparos de arma de fuego, sino por un “golpe severo” en la cabeza, según la necropsia.
Los restos de la ex alcaldesa que militó primero en el PRI y después en el PRD fueron identificados hasta el viernes 16.
Su cadáver fue encontrado por pobladores de la comunidad de San Juan Tararameo, municipio de Cuitzeo, quienes caminaban por un predio conocido como El Chupadero, a unos 40 kilómetros de la capital Morelia. En ese momento, nadie la reconoció.
De sus últimos momentos con vida hay versiones distintas.            
Una apunta a que el lunes 12, alrededor de las 8:30, desprovista de guardaespaldas, se dirigía en su camioneta a dejar a la escuela a la menor de sus tres hijos, cuando un vehículo negro con vidrios polarizados le habría cerrado el paso en una avenida del norte de Morelia y de él habrían descendido dos sujetos que la bajaron de su vehículo a empellones y patadas, ante la mirada atónita de los transeúntes.
Con poca resistencia, la ex presidenta municipal habría accedido a subir al vehículo de sus victimarios pero suplicó que a su hija la dejaran tranquila.
Otra versión apunta a que el día de su desaparición se dirigía a Morelia y que iba en compañía de su segundo esposo, Nereo Patiño Delgado, cuando fueron interceptados. Hasta ahora no se tiene conocimiento de si su marido está vivo, ni su paradero.
El día de la desaparición, la familia pensó que se trataba de un secuestro y esperó por horas la llamada que exigiera el rescate por la vida de Santos Gorrostieta, pero nunca se comunicaron.
El silencio obligó a la familia a denunciar la desaparición y el viernes pudieron confirmar que el cuerpo que había sido abandonado el martes en Cuitzeo y que se encontraba en calidad de desconocida en el Servicio Médico Forense (Semefo), era el de la ex alcaldesa.
El viernes anterior el cadáver fue identificado y reclamado por sus familiares y, ya entrada la noche, la Procuraduría General de Justicia de Michoacán (PGJE) confirmó que María Santos murió a consecuencia de “un traumatismo craneoencefálico severo”, y su cuerpo presentaba múltiples escoriaciones y golpes contusos que hacían presumir previa tortura.
Por este hecho, la PGJE abrió la averiguación previa por el delito de homicidio e inició la investigación que “lleve al total esclarecimiento de los hechos”, señaló en un comunicado.
Santos Gorrostieta fue presidenta municipal de Tiquicheo durante el periodo 2008-2011, y durante su mandato fue objeto de amenazas por parte de grupos delictivos.
En 2009  y 2010 sobrevivió a dos atentados. El 15 de octubre de 2009, la mujer viajaba con su esposo, José Sánchez Chávez, en una camioneta propiedad del ayuntamiento, eran las 9:00 y ambos se dirigían al palacio municipal cuando fueron atacados a balazos.
En el lugar falleció su marido, quien había sobrevivido a un primer atentado el 20 de enero del mismo año, y ella fue trasladada con varios impactos de bala al hospital Star Médica, en la capital del estado y salvó la vida.
Unos meses después, el 22 de enero de 2010, Gorrostieta Salazar sufrió un nuevo atentado luego de participar en un evento público en Guerrero. Al ir de regreso a su municipio, fue atacada por sujetos que portaban fusiles de asalto.
En esa ocasión, ella, dos de sus colaboradores y una periodista resultaron heridos.
A través de su página web, un año después del segundo atentado, mostró fotografías explícitas de las cicatrices que dejaron en su cuerpo los dos atentados previos y en una carta habló de las heridas emocionales:
“Es cierto que se me han atacado física y moralmente, en mi cuerpo se palpan aún las heridas de las balas y del descrédito de algunos que dudaban de mi cuerpo mutilado; lucho día a día para que de mi mente se borren las imágenes de horror que he vivido, y que otros, sin merecerlo ni esperarlo, han padecido también”.
En una de las imágenes que mostró se apreciaba una colostomía, un procedimiento quirúrgico en el que se saca un extremo del intestino grueso a través de la pared abdominal, y las heces que se movilizan a través del intestino van a parar a una bolsa adherida al abdomen.
En esa ocasión también dejó en claro que no declinaría a sus funciones. Se refirió al compromiso que tenía con sus ideas y con el pueblo, la “fuerza interna” que le ayudaba a levantarse, “aun moribunda”, frente a la adversidad.
Y advirtió:
“Me levantaré las veces que Dios me lo permita, para continuar buscando, arañando, gestionando planes, proyectos y acciones en beneficio de toda la sociedad, pero más en particular de los desprotegidos”.
Expuso también que uno de los mayores desconsuelos que puede padecer un ser humano es el dolor del alma y que en los últimos meses había recibido reveses que creía no merecer, porque sus objetivos habían estado siempre enfocados a encaminar a su pueblo hacia una mejor calidad de vida.
También dijo que lo hacía para poner el ejemplo a sus hijos y por el recuerdo de su esposo. “No es posible que yo claudique cuando tengo tres hijos, a los cuales tengo que educar con el ejemplo, además del recuerdo que poseo del hombre de mi vida, del padre de mis pequeños, aquel que supo enseñarme el valor de las cosas y a luchar por ellas”.
En aquella ocasión, hizo referencia a la razón que la había motivado a renunciar al partido que la llevó a la alcaldía de Tiquicheo, el PRI, y que luego la llevó a integrarse a las filas del PRD.
Recordó que cuando convalecía de las heridas que le provocó el segundo atentado en Ciudad Altamirano, Guerrero, la dirigencia del comité municipal del PRI de Tiquicheo la presionó para que renunciara al cargo.
“Los caciques municipales, que siempre han estado al frente del PRI local, quisieron manipularme, ya que nunca estuvieron de acuerdo conmigo.
“Mientras yo estaba hospitalizada empezaron inmediatamente a buscar el sustituto de la presidenta municipal y, para sorpresa de ellos y de muchos, cuando me encontraba aún en un estado convaleciente física y emocionalmente, me incorporé a las actividades y, al observar que no renuncie a la alcaldía, me dejaron sola a mi suerte.
“Esa es razón por la que me orillaron a tomar la decisión de afiliarme al PRD, por los múltiples obstáculos que ponía la estructura del comité municipal del PRI”, denunció entonces la ex alcaldesa.
Desde el PRD intentó llegar a una diputación plurinominal en el pasado proceso electoral de 2011, pero no lo logró y retomó sus labores en la alcaldía de Tiquicheo.
En 2011 contrajo segundas nupcias con Nereo Patiño Delgado, el ex escolta que le fue asignado por el ex gobernador perredista Leonel Godoy, a raíz del segundo atentado que sufrió María Santos.
Sin embargo, unos días antes de su muerte ya había decidido separarse de su actual marido. Familiares de la ex alcaldesa señalaron que unos 15 días antes de su secuestro y ejecución tuvo una fuerte discusión con Patiño Delgado.
La ex alcaldesa María Santos Gorrostieta Salazar será inhumada en su natal Tiquicheo, al lado de su primer esposo, en el panteón de la tenencia de El Limón de Papatzindán.
 
(Con información de Cambio de Michoacán, Provincia, Milenio.com y Proceso.com.mx)

4 comentarios :

Porno Mexicano dijo...

pobre... quien sabe porque la buscaban.

Anónimo dijo...

Si era inocente fue martir como podemos ser tu amigo lector o yo..o nuestros seres queridos! Q podemos hacer para vivir tranquilos aqui en Mexico?? Sera tiempo de una revolucion o tiempo de exigirle a el gobierno q hagan su trabajo realmente y nos protejan o que sera bueno hacer? Tenemos que hacer algo y no quedarnos con las manos cruzadas esperando que criminales nos quiten la vida que opinan ustedes??

Anónimo dijo...

Este es la ley de herodes o te chingan o te joden. Ya no podemos vivir tranquilos estamos en manos de seres despiadados esperando satisfacer sus deseos de placer y venganza. Desafortunadamente no podemos hacer nada solo esperar la justicia del cielo donde desearan no haber nacido. No habra misericordia para la maldad. Maldito aquel que del pecado se apropia ellos tambien seran eliminados para siempre.

Anónimo dijo...

deben investigar al segundo esposo

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